lunes, 15 de febrero de 2010

Odio esos momentos

-¿Para qué escribes?
Esa carismática mirada, con aire de compasión, que acaricia suavemente lo que queda de mi presencia,como si acariciara los restos aun palpitandes del perro que acaba de atropellar con ese sutil e inocente comentario.
Odio esos momentos.

2 comentarios:

Princesa dijo...

Como dejes de escribir te apuñalo. Pero te apuñalo con ganas.
Recuerda que se donde vives :)

Rosa Cáceres dijo...

ESo nos pasa a todos los que escribimos. El utilitarismo ramplón no puede comprender lo que no tiene una utilidad práctica inmediata y visible.
Pero lo invisible alimenta el alma.
Que no escriban si no quieren, tú tienes la suerte de tener un mundo en las manos, lo cual es un don inestimable.
Que pasen ellos sin ver más allá de sus narices, sin sentir el placer de encontrar lo infinito en la letra de un texto escrito con el sentimiento...en el momento de plasmar tu ser en un poema, eres un creador, lo más grande que puede ser un hombre. Escribe, pues, escribe.